Uno de los fracasos más grandes de las metodologías para la prevención del consumo de sustancias psicoactivas - SPA, es el uso de información subjetiva, y algunas veces falsos mitos con grandes cargas de terror.
Al magnificar los efectos negativos de las SPA y obviar los positivos, se puede generar miedo en las personas, pero también se desconoce su capacidad moral en la toma de decisiones y elecciones: ¿Si son tan malas y producen tantos efectos de terror y miedo, por qué hay personas que las consumen?
Las decisiones más sólidas, coherentes y consecuentes se toman cuando se tiene acceso a información objetiva que permita generar juicios de valor conscientes y sin engaños. No hay peor desertor que aquél que se haya sentido engañado.
El uso del terror como método de prevención del consumo de sustancias psicoactivas es peligroso, porque basta con que una persona se atreva a experimentar su uso para descubrir placeres ocultos, así como los mitos y mentiras usados para generar miedo.
El uso del engaño como método de prevención puede conducir a que las personas generen rechazo a la búsqueda de ayuda o información respecto a las SPA, generando problemas más grandes por mal manejo del consumo o relaciones abusivas con las sustancias que pueden desencadenar en riesgos para la integridad física y mental.
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En el artículo "La fórmula para rendir la cocaína" del 5 de febrero en El Espectador, Jairo Alfonzo Téllez, médico toxicólogo y especialista en farmacodependencia afirma qué:
Los estudios científicos del LSD hasta el día de hoy determinan que el LSD es una sustancia "semisintética" pues se sintetiza a partir de un compuesto del hongo del centeno, descubierto por Albert Hoffman (premio nobel de química). No se ha llegado a comprobar que la sustancia sea destructiva, tampoco se ha observado que haya afección o deterioro neuronal como sí sucede con sustancias como la cocaína, el alcohol y el cigarrillo, pero tampoco se conoce con certeza su funcionamiento porque actúa de distintas maneras.
Según la sección de educación de la Universidad de Uhta, el LSD interviene en el metabolismo del neurotransmisor serotonina generando "sentimientos de vigilia y evocando respuestas de sobresalto a estímulos inesperados".
Al respecto Antonio Escohotado afrima que: no se ha llegado a reportar una dosis letal, no genera tolerancia pues en presencia de dosis sucesivas o aumentadas se pierden los efectos, su metabolización tarda 2 horas, no lesiona cromosomas, no produce lesión genética detectable y no es teatógena o carciógena para el ser humano. Además de referirse a casos exitosos de tratamiento del alcoholismo a través del LSD y a que los casos de suicido no se relacionan con la droga sino con otros trastornos individuales. (Haga clic aquí).
Al magnificar los efectos negativos de las SPA y obviar los positivos, se puede generar miedo en las personas, pero también se desconoce su capacidad moral en la toma de decisiones y elecciones: ¿Si son tan malas y producen tantos efectos de terror y miedo, por qué hay personas que las consumen?
Las decisiones más sólidas, coherentes y consecuentes se toman cuando se tiene acceso a información objetiva que permita generar juicios de valor conscientes y sin engaños. No hay peor desertor que aquél que se haya sentido engañado.
El uso del terror como método de prevención del consumo de sustancias psicoactivas es peligroso, porque basta con que una persona se atreva a experimentar su uso para descubrir placeres ocultos, así como los mitos y mentiras usados para generar miedo.
El uso del engaño como método de prevención puede conducir a que las personas generen rechazo a la búsqueda de ayuda o información respecto a las SPA, generando problemas más grandes por mal manejo del consumo o relaciones abusivas con las sustancias que pueden desencadenar en riesgos para la integridad física y mental.
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En el artículo "La fórmula para rendir la cocaína" del 5 de febrero en El Espectador, Jairo Alfonzo Téllez, médico toxicólogo y especialista en farmacodependencia afirma qué:
"El LSD es una sustancia sintética muy destructiva que produce alucinaciones fuertes y despersonalización, que quiere decir que le permite al joven salirse de sí mismo y estar observándose. Son unas imágenes terroríficas que pueden llevar incluso al suicido"
Según la sección de educación de la Universidad de Uhta, el LSD interviene en el metabolismo del neurotransmisor serotonina generando "sentimientos de vigilia y evocando respuestas de sobresalto a estímulos inesperados".
Al respecto Antonio Escohotado afrima que: no se ha llegado a reportar una dosis letal, no genera tolerancia pues en presencia de dosis sucesivas o aumentadas se pierden los efectos, su metabolización tarda 2 horas, no lesiona cromosomas, no produce lesión genética detectable y no es teatógena o carciógena para el ser humano. Además de referirse a casos exitosos de tratamiento del alcoholismo a través del LSD y a que los casos de suicido no se relacionan con la droga sino con otros trastornos individuales. (Haga clic aquí).
Debido a la estigmatización no existe mucha información sobre el LSD, pero cabe destacar que no es recomendable en personas con antecedentes familiares de desordenes mentales como la esquizofrenia, porque al igual que otras sustancias conocidas como el alcohol y la marihuana puede potenciarlas. Debido a los efectos subjetivos, tampoco se recomienda el uso de esta sustancia en situaciones riesgosas pues puede provocar la pérdida de miedo o sentido de la responsabilidad.
Los efectos, contrario a lo que afirma el especialista en El Espectador no han sido medidos mediante métodos objetivos. Experiencias subjetivas sugieren que no siempre son iguales y así como puede llegar a generar experiencias de placer de todos los sentidos, tranquilidad, alegría y felicidad, también se pueden experimentar situaciones menos favorables, muchas veces relacionadas con ambientes hostiles o pocos seguros para el consumidor.



















