martes, 17 de julio de 2012

Píldora anticonceptiva ¿Liberación o inequidad sexual?

La píldora anticonceptiva es un símbolo de liberación sexual femenina. En el momento de su desarrollo debió ser un gran alivio para millares de mujeres que no querían quedar embarazadas y estaban a merced de la decisión de sus parejas o compañeros sexuales, dependiendo de si querían o no, usar condón.

Hoy en día es común que las mujeres desde muy jóvenes aprendan a usar la píldora cuando inician su vida sexual, para muchas es una aprendizaje igual de común que el uso de tampones o toallas higiénicas. La píldora es una herramienta farmacéutica que le permite a la mujer su independencia sexual, sin duda un adelanto que nos da autonomía, pero... ¿Por qué descargar solo en la mujer la responsabilidad de la natalidad?

¿Por qué hay tantos métodos anticonceptivos para ellas, pero el desarrollo de métodos anticonceptivos para ellos inició tan tarde?

La ciencia no escapa a la subjetividad humana, no es su culpa; los humanos somos así. Se podría pensar que la ciencia es machista, pero en realidad los machistas somos los seres humanos que interpretamos sus resultados bajo la subjetividad, es más, proponemos preguntas de investigación desde la subjetividad.

Una posible explicación al mayor desarrollo de métodos anticonceptivos para mujeres que para hombres, podría ser que el desarrollo de la anticoncepción, desde la medicina como ciencia aplicada, haya generado preguntas de investigación orientadas desde el machismo.

El desarrollo de métodos anticonceptivos para hombres, alternativos al condón, es un avance excepcional de la ciencia que le permitiría a las parejas tomar la decisión de la anticoncepción en equipo, sin necesidad de recargar solo en la mujer esta responsabilidad, y generando alternativas para aquellos que les resulta incómodo el uso del condón, por la pérdida de sensibilidad.

Aunque existen grandes adelantos en métodos anticonceptivos para hombres, con menores o nulos efectos secundarios que los que generan los tradicionales en las mujeres, aún no existe un producto en el mercado.

Nota: El tema de esta entrada es la anticoncepción y no las enfermedades de transmisión sexual.

7 comentarios:

  1. El desarrollo de la pildora para la mujer y no para el hombre no tiene nada que ver con un pretendido machismo de la ciencia. Es tan sencillo como que las mujeres tenemos un ciclo regulado hormonalmente, donde el número de gametos es considerablemente menor al número de gametos masculinos y por tanto muchisimo más fácil de regular y controlar hormonalmente. Luego entonces no es por cuenta del machismo que la ciencia no haya desarrollado una pildora anticonceptiva para el hombre. Salu2

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  2. Gracias por tu aporte, pero esa es una de las explicaciones, a decir verdad, en los hombres el desarrollo anticonceptivo actual, nada tiene que ver con hormonas sino con la producción de espermatozoides, razón por la cuál, es una opción menos nociva que la terapia hormonal para las mujeres, que en muchos casos, incluyéndome, genera desequilibrios e intolerancia deteriorando la salud. Desde mi punto de vista, pensar que la anticoncepción solo puede abordarse desde la terapia hormonal es una reducción.

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  3. Creo que la responsabilidad sexual de la mujer no es el tema central aquí. En el argumento de esta óptica "machista de la ciencia" no cuadra hablar de responsabilidad, porque es a la mujer a la que se le dio no una, sino varias herramientas poderosisimas para tomar control de la natalidad, herramientas que puede explotar a su antojo en cualquier momento. La óptica machista de la ciencia cuadra más en el aspecto de los efectos secundarios, que la autora apenas considera al final, porque las consecuencias las sufren las mujeres, indudablemente. Sin embargo no creo que haya científicos complotando para acabar con las mujeres, ni tampoco científicas dinamitando el desarrollo de métodos anticonceptivos masculinos para mantener el control de la natalidad. Por otra parte, el artículo parece estar incompleto. Pensé que profundizaría en el tema de efectos secundarios. Aun así vale la pena hacer parte de la discusión que se genera.

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  4. Yo he pensado en la vasectomía. Pero me da un poco de miedo. También me asusta que no sea reversible. Puedo cambiar de opinión en el futuro.

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  5. Estimado Silvio, no soy médica, razón por la cuál no puedo profundizar en los efectos secundarios, más allá de mi propia experiencia, que ha rechazado todos y cada uno de los métodos posibles a excepción del condón. En el artículo jamás hablo de la responsabilidad de hombres, mujeres, o científicos específicos, sino en general del paradigma, y de la alta carga de subjetividad que los humanos incorporamos a la ciencia. Pero además de las consecuencias negativas con efectos nocivos para la saluda de las mujeres, también son víctimas los hombres como género, pues ustedes, como único método alternativo al condón tienen la vasectomía, que es muy dolorosa e irreversible. Saludos.

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  6. Ya que hay tantos hombres discutiendo sobre el tema y, como es de esperar entre su género, autodefendiéndose para eliminarse responsabilidades les daré unos cuantos argumentos de peso. Verán, los anticonceptivos hormonales son preferibles en ustedes, señores, empezando porque las mujeres solamente somos fértiles en un corto período que no alcanza las cuarenta y ocho horas al mes, mientras que ustedes son fértiles TODOS LOS DÍAS DEL AÑO. Deberían ser ustedes y no nosotras los que vigilasen el tema. Eso, por no mencionar los terribles efectos secundarios a corto, medio y largo plazo que generan esos fármacos en los organismos femeninos. De hecho, informo que la Organización Mundial de la Salud los ha calificado de CANCERÍGENOS DE NIVEL I. Añado que los cánceres de mama, ovario, endometrio, etc se presentan cada vez a edades más tempranas desde los últimos treinta años. Por lo tanto y aprovechando que sus métodos anticonceptivos hormonales están (pese a no salir todavía al mercado) más desarrollados y controlados que los nuestros, es preferible que nuestro organismo femenino se encuentre lo más limpio posible para engendrar, eventualmente, un bebé. Así pues, atiende a la lógica de la naturaleza que SI A LAS MUJERES NOS TOCÓ PARIR no estaría de más que FUESEN LOS VARONES LOS QUE TOMASEN EL CONTROL DE LA NATALIDAD. Es que vamos!, me parece la repera que se responsabilice a las féminas, además del cuidado, crianza y educación de lxs hijxs, también de tenerlos y no tenerlos. Pido a los hombres justicia y a las mujeres, por favor, no se conformen nunca con quedar en un peor lugar (a lo cual parece que estamos tan acostumbradas que ya nos parece normal). Sobre los efectos secudnarios de los anticonceptivos hormonales y el androcentrismo de la ciencia les voy a recomendar un par de lecturas aprovechando que preguntaban por ahí: de la doctora Carme Valls-Llobet, Mujeres, Salud y Poder. Les dejo el enlace de un interesante artículo. Por favor, léanlo: http://wordpress.eldedoenlallaga.com/category/menstruacion/ Muchas gracias a todxs.

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