martes, 21 de febrero de 2012

Políticas prohibicionistas de sustancias psicoactivas que vuelven subjetiva a la ciencia

Uno de los principios más maravillosos de la ciencia es la ausencia de la verdad y la necesidad de demostraciones. Un ciudadano que hace uso del conocimiento científico en su vida de todos los días, antes de creer ciegamente en una idea, afirmación o creencia, primero exige las pruebas que la sustentan.
Basándose en este principio, un lector regular de noticias tendría que desechar más de la mitad del contenido informativo que los medios proporcionan a diario.
La prohibición de sustancias psicoactivas se ha basado en la fuerza de la Fe y la gran capacidad de los medios para lograr captar la opinión general hacia un solo polo: la prohibición.

A través de información incompleta o falsa sobre los efectos de sustancias psicoactivas, se realizan películas, telenovelas, series de televisión, artículos y noticias, entre otros formatos de divulgación masiva, que estigmatizan a todos los consumidores de sustancias ilegales como adictos con serios problemas para vivir en sociedad, que generalmente acuden al robo como método para conseguir dosis o como miembros de grupos de delincuencia común y vandalismo; muy pocas veces se advierten los problemas del consumo del alcohol o cigarrillo, sustancias estimulantes legales que incluso pueden llegar a adornar muy bien las escenas o por medio de su publicidad las páginas de las revistas y los comerciales de noticieros.

De este y otros modos se ha logrado un gran desprestigio de sustancias psicoacticas como la hoja de coca, la marihuana o el LSD (
ilegales en la mayor parte de los países del mundo) y poco se divulga sobre los adelantos científicos que algunos revolucionarios de la ciencia han hallado.


Los resultados de quienes se han aventurado a la investigación de sustancias prohibidas a pesar de las represarias académicas, no solo contradicen los mitos comúnmente difundidos, sino que aportan información útil para su uso terapéutico y medicinal, así como el entendimiento de su efecto en el organismo humano, pudiendo determinar de manera objetiva dosis no mortales y nivel de toxicidad; efectos a nivel neuronal y en el sistema nervioso central y periférico; e incluso tratamientos en caso del uso abusivo.
El tema es insufribible, la estigmatización a las sustancias prohibidas ha traspasado las barreras de la ciencia, en la que se supone deberían estar ausentes los juicios de valor.
En el documental "Grass o marihuana" se muestra cómo en el gobierno de Nixon en Estados Unidos, tras una cuantiosa inversión en numerosos estudios científicos sobre los efectos nocivos de la marihuana que intentaban desestimular el consumo tras comprobar creencias como que el uso regular enloquecía a las mujeres o hacía crecer senos a los hombres, optó por divulgar publicidad engañosa que ignoraba los resultados obtenidos en los que no se encontraron efectos diferentes a la alteración de la conciencia por un período de aproximadamente dos horas en el que los voluntarios experimentaban ataques de risa, sensación de placer, en algunos casos paranoia o susto, y luego del cuál se registraba una profunda sensación de sueño y hambre.
Una de las estrategias usadas por los prohibicionistas para mantener a raya a los promotores de las libertades individuales en cuanto al consumo recreativo de sustancias psicoactivas, es la exclusión en la academia y en medios de divulgación científica de los resultados obtenidos a través de método científico que entre otros ponen al descubierto beneficios de sustancias psicoactivas ilegales como: el LSD en el tratamiento del alcoholismo; componentes de la marihuana y algunos hongos alucinógenos para la fabricación de antidepresivos; análisis de los niveles de felicidad y producción de células nerviosas en consumidores regulares de marihuana; o estudios a nivel neuronal  en ratones que explican el por qué de la baja toxicidad y baja capacidad adictiva de la marihuana y el LSD en contraste con la alta toxicidad y alta capacidad adictiva del alcohol y el cigarrillo.

La investigación en este campo del conocimiento es vital, pues tiene como fin aportar evidencias que ayuden a comprender la relación evolutiva entre animales, plantas y hongos, a través del estudio del consumo de sustnacias en la naturaleza que logran alterar los estados de conciencia, prácticas observables y comprobables en diferentes animales como algunas especies de aves, felinos como el gato doméstico y el jaguar, y en los humanos desde grupos primitivos hasta el día hoy.

Durante muchos años la publicación de estudios relacionados con el tema se convirtió en un tabú y su censura se hizo evidente a través de leyes y desprestigios académicos basados en argumentos morales, haciendo que médicos y científicos interesados en el tema se abstuvieran de investigar o intentar publicar sus resultados en revistas indexadas por temor a las represarias.
Pero gracias al valor de algunos veteranos como Antonio Escohotado y de manera irónica Albert Hoffman, quien fuera premio nobel de Química por su descubrimiento de la fórmula química de la quitina, pero también del LSD con el que experimentó y el cuál consumió hasta el final de su existencia a los casi cien años, el velo de estigmatización a la experimentación e investigación de sustancias psicoactivas no solo está cayendo, sino que se empiezan a divulgar sus resultados al público general a través de medios masivos.
La divulgación científica sobre el tema es crucial para romper los mitos y creencias basadas en afirmaciones sin sustento científico, utilizadas por los gobiernos (especialmente el de Estados Unidos gestor y promotor mundial de la prohibición) que a la larga solo han empeorado el problema del tráfico y mantenido el jugoso negocio que deja la penalización, pero además permite a las personas conocer de manera objetiva los riesgos, efectos, manejo y síntomas de abuso o adicción de sustancias psicoactivas y estimulantes legales (barbitúricos, alcohol, cigarrillo, café, te, chocolate, azúcar, bebidas con cafeína, etc)  e ilegales (marihuana, cocaína, heroína, LSD, anfetaminas, etc), como herramientas en la toma de la decisión personal y autónoma de su consumo.


Los siguientes artículos de divulgación sobre marihuana y el LSD, fueron publicados por "The Independend" en el Reino Unido, y otros en revistas científicas.

4 comentarios:

  1. Me encanta todo lo que escribes y los temas son de mucha importancia para abrir la mente. Elogio la manera tan sincera y frentera como escribes. Leyendote solo me quedan ganas de vivir al lado tuyo y seguir #conspirandoporunmundomejor

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    1. No existen letras para expresar la felicidad que representas en mi vida.

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  2. que amor el de esta pareja de cientçificos que aceptan que el amor es quimica pura !!!! viva el amor!!!!!

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